domingo, 2 de noviembre de 2014

A LEVANTAR PAREDES EN EL CAMPO


Así empezó nuestra querida ciudad. Entonces el pueblo de Isidro Casanova era una altiplanicie donde quienes compraban sus lotes de tierra debían levantar paredes en los tiempos libres que proponía el trabajo semanal.
Aquí vemos una imagen de la década del 40 (perdón por la imprecisión, pero su dueña no tenía la certeza) donde la familia Domenichini estaba construyendo su casa en una Casanova absolutamente rural.
Así se veía nuestra ciudad en aquellos años. Sólo a partir de la década siguiente iba a cambiar el panorama y las manzanas del pueblo iban empezar a poblarse con mayor fluidez.
En algunos casos, la misma inmobiliaria o rematadora que vendía los lotes en el pueblo era la que ofrecía ladrillos gratis para los que construyeran de inmediato. Tal fue el caso de Furst Zapiola y Cía que en el remate de tierras del año 1932 regalaba 10.000 ladrillos a los compradores de sus lotes. Curiosidades de antaño de una Isidro Casanova que se fue.