viernes, 2 de octubre de 2009

INTENTO URBANIZADOR

niveladora por la calles del pueblo

Muy atrás había quedado la primera división de tierras en las que el propio Isidro Casanova había puesto a la venta lotes para casas y quintas en los alrededores de la estación de trenes y la ruta 3. Luego de aquellas experiencias que ofrecían 1.350 lotes anunciando "La base de una Fortuna. Comprar un terreno en el pueblo y estación... ISIDRO CASANOVA. A 25 minutos de la Capital. Frente a San Justo, Haedo, Ramos Mejía y Nuevos Mataderos". El ejido estaba compuesto entonces por quintas, campos para la ganadería, producción de flores, algunos comercios de ramos generales, la Escuela 15, la fábrica de cintas de seda y también las casas que se construyeron para el personal superior y obreros del establecimiento, formando un casco central del pueblo compuestos por 6.000 terrenos, aproximadamente, que rodeaban la estación.
Pero una realidad distinta llegaría posteriormente. Una década difícil para el país comenzó en 1930; ya vimos en el capítulo anterior que la actividad económica vinculada al ferrocarril empezó a disminuir desde el año '30 en adelante. 567.900 pasajeros habían viajado ese año, mientras que en 1936 esa cifra había descendido a 461.600. En el incipiente poblado que rodeaba la estación del Ferrocarril Midland de la línea Buenos Aires-Carhué también se comenzó a notar señales de una crisis económica que asomaba. En el año '31 la población en el lugar era de 500 personas que desarrollaban actividades agrícolas, ganaderas y también industriales. En este caso último era la fábrica de cintas de Isidro Casanova la que empleaba al grueso de los habitantes mientras que las labores de campo estaban distribuidas entre el ganado (5.000 vacunos, 500 lanares, 500 porcinos y 2.000 equinos) y las plantaciones de maíz (50 hectáreas) y alfalfa (100 héctareas).